lunes, 26 de octubre de 2009

El Libre Albedrío

El Blable toma sus decisiones en base a un esquema neuronal complejo donde algunas de las variables que tiene en cuenta son el hambre, la energía que tiene, la proximidad de enemigos, etcétera. Es curioso como unas pocas variables pueden influir tanto en dificultad de crear un diseño de toma de decisiones aunque, por otro lado, con una observación detallada, podemos apreciar rápidamente que se trata de un modelo artificial, de una máquina. La infinidad de variables, información y demás estímulos que recibimos los humanos del exterior es tal que la respuesta (o comportamiento) individual es casi infinita. Este enorme número de factores, o variables por seguir con la analogía informática, es tal que uno puede plantearse si en realidad no somos más que una máquina química que reacciona en base a un programa prediseñado. Tal vez pueda sorprender lo que intento explicar pero, después de haber programado el sistema neuronal del Blable con sus limitadas variables, uno puede pensar fácilmente que nuestra libertad de decisión tal vez no sea tal y sea producto únicamente el enorme número de información que baraja nuestro cerebro cuando toma decisiones. Por poner un ejemplo que pueda darnos una referencia de lo que estoy hablando, únicamente el ojo humano es capaz de captar 100 millones de bits de información por segundo. El volumen de información que recibe nuestro sistema nervioso es prácticamente infinito y, nuestro cuerpo, en su conjunto, supera con mucho cualquier cifra imaginable por la marmota más alocada en su sueño más loco de principios de otoño. Sin duda que tomar decisiones no es fácil pero, por lo menos, sabemos que contamos con suficiente información para tomarlas adecuadamente.

La mayoría de edad es la frontera que marca la ley para determinar la plena capacidad jurídica como necesidad de indicar una madurez intelectual y física suficiente para tener una voluntad valida. La mayoría de edad se alcanza a los 18 años en España para ambos sexos mientras que en El Salvador es a los 25 para los hombres y 17 para las mujeres. En la Isla de Man, esa islita entre el Reino Unido e Irlanda, la mayoría de edad se alcanza a los 14. Escocia lo sitúa en los 16 igual que Austria mientras que en países orientales como Japón, Corea, Taiwan y Tailandia la edad se mueve a los 20 años. Legalmente, tus acciones hasta esa edad tienen una consideración diferente en tu condición de persona “inmadura” y, supuestamente, a partir de dicha edad, tus actos u opiniones son tomadas en cuenta como por ejemplo en el acto de votar. Curiosamente existe un caso en el que es justo al contrario: la Iglesia.

El 94% de la población española ha sido bautizada por el ritual cristiano y, en consecuencia, forma parte de los archivos y bases de datos que maneja dicha institución a la hora de mostrar el número de fieles a sus creencias. La realidad en la calle es otra y el número de creyentes no corresponde con el número de personas bautizadas fundamentalmente porque la decisión de ser bautizado es tomada por terceras personas y no el propio individuo a bautizar. Llegados a la mayoría de edad, uno puede solicitar ser retirado de estas bases si considera que sus creencias no están alineadas con las de dicha milenaria institución. A la acción de negar, renunciar o abjurar a la fe en una religión es llamada como apostasía.

La apostasía es considerado como un pecado de extrema gravedad por el Catecismo de la Iglesia Católica (número 817) lo cual me hace cierta gracia ya que, en realidad, el hecho de que el rechazo de la fe católica sea o no algo grave tiene poca relevancia para el que la abandona. La decisión de considerar a apostasía como un pecado gravísimo tiene otras razones que omitiré para no caer en la demagogia, es mejor que cada uno saque sus propias conclusiones siendo mi único objetivo el informar de los hechos. En cualquier caso tampoco es tan grave cuando, según la Sharia o ley islámica, el abandono de la fe es condenable con la pena de muerte aunque en realidad no se conocen casos en lo que haya sido aplicada.

Volviendo a nuestro católico caso, si uno acepta la extrema gravedad de su acto, es mayor de edad y decide que no es católico y por ende dejar de formar parte del registro de fieles que maneja la Iglesia, la única alternativa es apostatar:

1.- Enviar una carta al arzobispado al que pertenezca la parroquia donde fuiste bautizado.
2.- Detallar los motivos que te llevan a tomar esa decisión (por no creer en Dios, por haber perdido la fe…)
3.- Necesitas la partida de bautismo junto con una fotocopia de tu DNI

Como ejemplo de carta a enviar espero que os guste esta:

A de de 19 .
Arzobispado de .
Al Fiscal General de este Arzobispado:
Yo, , con D.N.I., y bautizado en la parroquia con fecha de__:
Manifiesto:
1º) Haber sido bautizado a la fe católica como consecuencia de una decisión tomada por mi familia, bajo la presión ideológica ejercida por la Iglesia Católica y por el Estado, pero suponiendo cuales debían ser mis convicciones morales y religiosas, y negando por tanto, la plena libertad para emitir un juicio personal -libre y consciente- sobre las convicciones nombradas.
2º) Haber meditado suficientes años, haciendo uso de mi inalienable derecho a la libertad de consciencia y a mi capacidad de razonamiento crítico, sobre el significado de mi adscripción a la fe católica, y por consiguiente a la Iglesia Católica.
3º) A través de la presente declaración, y haciendo ejercicio del derecho a mi capacidad de juicio liberal y democrático, deseo expresar -en absoluta libertad- mi contradicción con la adscripción a una entidad caracterizada por su dogmatismo.
4º) Mi profundo convencimiento que la fidelidad a la propia conciencia es un derecho constitucional reconocido por la legislación en el art. 16 de la constitución y a la cual ninguna entidad privada o pública puede oponerse, por lo que
Solicito:
Mi exclusión a todos los efectos -incluso los estadísticos- , del registro de personas bautizadas a la fe católica y el reconocimiento del acto de la fe católica y el reconocimiento del acto de apostasía que por esta declaración expreso, haciendo uso legítimo derecho a disponer libremente de las convicciones morales, éticas y religiosas.
Atentamente,
(firma)

Lo normal es que tu acción de apostotar lleve a los responsables pertinentes a ponerse en contacto contigo y tener una entrevista personal contigo. Sin duda que sentarse delante de dos curas para justificar tu falta de fe es lo más surrealista que puedes imaginar, sobretodo, cuando caes en la cuenta de que por algún motivo acabas pidiendo disculpas por no creer en Dios. Lo más curioso de todo esto es que este trámite no te garantiza que dejes de formar parte de la comunidad católica ya que la última decisión es el arzobispo de turno que valorará tus argumentos y motivos teniendo la potestad de decidir no aceptarlos como válidos. Si me permiten las instituciones europeas y sus dirigentes, soltaré la demagogia que tantas líneas llevo aguantando dentro de mí; para la Iglesia, tiene más importancia la decisión de un menor al ser bautizado que la del mismo individuo una vez mayor de edad al solicitar la apostasía. Ahora ya un poco más en serio, un importante partido político en España ha planteado cambiar la Ley de Libertad Religiosa de 1980 por una Ley de Libertad de Creencias para “despojar a la Iglesia de su poder de control de los registros, ya que ha decidido no respetar el derecho de apostasía”. Además, la Iglesia, incumple las resoluciones de la Agencia de Protección de Datos al negarse unilateralmente a la petición del individuo adulto alegando que lo que tienen son libros parroquiales y no ficheros.


Con la Iglesia hemos topado.

martes, 20 de octubre de 2009

No me toques la moral

El pasado 17 de Octubre se celebró una multitudinaria manifestación en Madrid en contra de la ampliación de la Ley del Aborto. Se concentraron más de 250.000 personas según fuentes policiales coreando lemas como “España unida por la vida”. Hasta aquí la noticia.

Googleando un poco, he hecho un repaso de las pancartas que de los manifestantes y reconozco que me han llamado la atención varias cosas que he visto haciendo este pequeño ejercicio de voyerismo pancartil. La primera es una enorme pancarta azul de unos 500 metros cuadrados que rezaba “Cada Vida Importa”. He visto un gran número de pancartas con mensajes como “La vida es un DON que no nos pertenece”, un gorro improvisado con el lema “DERECHO A VIVIR”, un cartel con el mensaje “GENOCIDIO”, algunos curas, muchas monjas, familias y un número infinito de banderas de España.

Los que vivan en España pensarán que con lo dicho anteriormente, no encuentran motivo suficiente para sorprenderse y es cierto. Ahora bien, lee de nuevo los lemas de los carteles y pancartas e intenta imaginar al frente de la manifestación a los responsables y dirigentes del partido político que llevaron a la muerte a más de un millón de personas en Irak con una guerra de intereses económicos. Al ver esto, me he sorprendido mucho con los mensajes “derecho a vivir”, “genocidio” o la enorme sábana azul con el “Cada Vida Importa”.

¿Y qué decir de los curas y monjas? Tal vez pocos sabrán que La Inquisición Española no fue abolida hasta hace sólo 170 años y eso me hace pensar sobre la altura moral de La Iglesia para defender algo como la vida. Todos estamos al día sobre los “recientes” casos de abusos a menores pero posiblemente pocos recuerden como los conventos y las iglesias eran famosos por ser el lugar donde se practicaban los abortos incluso entre monjas.

Afortunadamente Mondo Lirondo está libre de ideologías políticas, morales o religión. Por un momento me sentí tentado a aplicar algún tipo de moral al Blable pero rápidamente me di cuenta de la estupidez de la idea; le aplicaría irremediablemente mi propio concepto de la moral, de lo correcto, de lo que está bien y de lo que está mal. Es un trabajo de toda una vida desprenderse de todo lo que los padres, la sociedad, tu entorno, te graba a fuego en tu mente para que seas libre de ataduras artificiales.


Yo no soy un ejemplo y sólo he conocido una persona que ha sido capaz de ello y, te aseguro, disfruta como nadie de la vida. Y no te hablo de grandes cosas, que también, sino de dormir en un tren mientras entra el sol por la ventana, de un abrazo, de los amigos, de la vida con una plenitud que es realmente difícil incluso de explicar con palabras. Yo no lo he conseguido pero sé que existe, ese es un primer paso y, como dijeron los chinos hace ya mucho tiempo, todo viaje, por largo que sea, empieza con un primer paso.

Definitivamente, los Blables estarán libres de esas ataduras.

lunes, 12 de octubre de 2009

Con dos cojones


Es bien conocido que el hombre tiene ciertas dificultades para alcanzar la madurez en un tema tan delicado para él como el tamaño de sus órganos sexuales. Si algo he aprendido es que el cerebro de una mujer es un tesoro difícil de conquistar y de lo que no tengo duda es que el tamaño de tu llave no es lo que necesitas para abrir la cerradura.

Echemos un vistazo a lo que hace la naturaleza. El tamaño del órgano sexual masculino no es siempre proporcional a las dimensiones del animal. Una ballena, por ejemplo, tiene un pene de tres metros de largo mientras que un gorila macho apenas cuenta con cinco centímetros. Los caracoles tienen un pene extraordinariamente largo para su tamaño lo cual debe ser útil para otras muchas actividades como, por ejemplo, el de los delfines que utilizan para “rascar” el fondo marino en busca de alimento. Un momento, yo siempre he pensado que un delfín comía peces pero si los expertos dicen que están buscando entre el lecho marino… pues eso. ¿Y si yo fuese un delfín, uno de los animales más inteligentes de la tierra y quisiera frotármela en el mar, no lo haría con el fondo? Bueno, dejemos este tema porque el rey, el bicho con el record mundial, el maestro sensei de los penes, la envidia del reino animal es nada más y nada menos que el piojo con un pene que es 50 veces el tamaño de su cuerpo.

El piojo, ese animal que no se contenta con torturarnos mientras somos niños sino que espera pacientemente para volver a la carga y seguir atormentándonos ya de adulto. En fin, una vez hayamos superado la humillación de este sádico animal, deberemos contentarnos con la idea de que los humanos tenemos el pene más grande de toda la familia de primates. Pero los humanos no somos una sola raza (huy, tema delicado para los blanquitos) y cada una de ellas tiene sus propias características como el color de la piel, la densidad ósea y, sí señores, sí, el tamaño del pene. Según el origen étnico encontramos los siguientes datos:

Orientales: 10-14cms de largo
Caucásicos: 14-15,2cms de largo
Africanos: 16-20cms de largo

Por países la cosa es más divertida si me ciño sólo a valores fiables y contrastados, encontrando que el valor medio en España es de 14cm que coincide con la media mundial. Los franceses tienen su media en 16cms lo cual no está reñido con su fama. En Alemania la media se sitúa en 14,4cms y, yendo a los valores más bajos, nos encontramos con la India donde calzan 10,2cms y Corea del Sur con 9,6cms. Los países latinos, tan seguidores de este blog, es de aproximadamente 13cms, algo menos que los europeos posiblemente derivado (esta es una opinión mía personal) de la mezcla genética con los indígenas autóctonos que son en definitiva de origen asiático.

Una curiosidad histórica se produjo en la guerra del Vietnam cuando los estadounidenses lanzaron preservativos algo más grandes de lo normal sobre los territorios enemigos con la intención de minar la moral de los resistentes comunistas.

Una de las pocas cosas divertidas que la religión ha aportado al mundo es la circuncisión. Me hubiese gustado personalmente haber estado presente en la conversación en la que, por primera vez, se planteó la idea de cortar el prepucio. Qué placer hubiese sido escuchar las réplicas: “Déjame ver si he entendido tu idea, estás planteando cortar la piel de… ¿puedes explicarlo otra vez a ver si lo comprendo?”.

La circuncisión ha sido, sin duda alguna, lo más divertido que he escuchado nunca desde un plano religioso. Bien pensado, si uno consigue que un hombre acceda a dicha intervención, no habrá ningún problema en hacerle creer que una bruja dio una manzana envenenada a Blancanieves que vivía con 7 enanos… perdón, he confundido la fantasía con la realidad, me refería a que una serpiente parlanchina dio una manzana a Eva para… bueno, ya conocéis la Historia.

Esta divertida práctica (cómo me hubiese gustado conocer los orígenes) ha sido relacionada con el pueblo judío, tanto que en la Alemania nazi era común que la policía obligara a los varones a mostrar sus genitales para demostrar que no eran judíos. Se daba el caso que algunos eran detenidos debido a que se les había practicado la circuncisión por fimosis y no por razones religiosas o culturales.
En los Estados Unidos, país donde lo cómico se torna a veces ridículo, la circuncisión se sigue practicando sistemáticamente debido a un concepto erróneo de higiene. En el siglo XIX médicos de mentalidad puritana habían puesto de moda la idea de que el esmegma podía producir infecciones. Según indicaban algunos estudios el esmegma podía contener sustancias cancerígenas, pero otros más recientes parece que refutan esta posibilidad.

A partir de una premisa cierta (que con la circuncisión el glande pierde sensibilidad) los médicos victorianos habían deducido dos conceptos erróneos: que los estadounidenses tendrían menor tendencia a la práctica de las relaciones sexuales, y que eso automáticamente los volvería más religiosos y trabajadores. Desde los años 1980 en ese país se está luchando —mediante campañas de educación para padres— contra el flagelo de la circuncisión compulsiva de bebés.


Parte de nuestra cultura como especie gira en torno a tan curioso apéndice que a algunos les gustaría catalogar de extremidad. Famoso es el pene de Napoleón y, justo por lo contrario, el del místico ruso Grigori Rasputín. Curiosamente hay una leyenda en torno a un personaje español, herido en batalla en el bajo vientre, que vio mermado el contenido de su entrepierna. No he podido contrastar ninguna información que pudiera ayudarme a decantarme entre la veracidad o no del relato pero, de ser cierto, sin duda que no le faltaron cojones al gallego de marras.

Mis Blables tienen como objetivo conquistar su mundo particular al igual que Francisco Franco, tener el máximo de relaciones sexuales como hizo Rasputín y ser el más hábil estratega como Napoleón para, haciendo uso de su genética, sortear los peligros y sobrevivir. Para ello, señores, no es necesario tener un pene de 30 centímetros y ni tan siquiera tenerlo.

martes, 6 de octubre de 2009

1 + 1 = 3

Peter Gustav Lejeune Dirichlet (wikipedia) fue un matemático alemán de origen belga que vivió en el siglo XIX. Fue un enamorado de su profesión, tanto que sacaba gustitos a los números y, por el contrario, odiaba las letras y en especial escribir cartas. El pájaro, porque no tiene otro nombre, cuando tuvo que informar a su suegro del nacimiento de su primer hijo, eligió un telegrama a una carta y el texto del telegrama siguió también estas mismas directrices: Todo el texto del telegrama era: “1+1=3”. Un auténtico genio este Gustav.

Se dice que la poesía consigue giros con el idioma que sólo la imaginación puede entender. También se dice que las matemáticas es una ciencia férrea, que siempre tiene un resultado concreto y definido. Pues venga, vamos a jugar con las matemáticas y a derribar algunos mitos ya que, como demostró Gustov (yo sigo prefiriendo llamarle pájaro), las matemáticas son capaces de ser tan ingeniosas como las letras de Joaquín Sabina.

De entrada, algo que me llamó mucho la atención en su momento, es la posibilidad de marcar un punto en una recta y no poder escribirlo en su forma numérica (porque tenga infinitos decimales) Eso ocurre, por ejemplo, con el número PI; tiene una representación gráfica pero no numérica.



Una de las curiosidades matemáticas que más me gusta es la leyenda que rodea la invención del ajedrez. Nuestra mente puede imaginar números, cantidades, sumas y demás cálculos matemáticos sencillos pero, por algún motivo, la evolución no nos preparó para el cálculo exponencial que, dicho de paso, no es algo artificial como las p*tas derivadas de los c*j*nes (y habrá a quien les guste) Lo que quiero decir es que el cálculo exponencial es muy común en la naturaleza y nosotros, como humanos imperfectos que somos sois, no somos capaces de hacerlo de un modo natural.

Pues bien, cuenta la leyenda que un antiguo rey quedó fascinado por el juego del ajedrez y mandó llamar a su inventor. En agradecimiento, el rey le dijo que pidiese lo que quisiera y, el sabio inventor pidió nada más y nada menos que un grano de arroz por la primera casilla, el doble por la segunda, o sea 2, el doble por la tercera, o sea cuatro, y así sucesivamente hasta la casilla 64 del tablero de ajedrez. Quieto parao aquí! Como te habrás dado cuenta ya, el rey cometió un error al acceder a la petición del sabio inventor aunque, si eres sincero, tu mente y el sentido común te diga que, llegados a la casilla 64, tal vez un saco sea suficiente, a lo más unos pocos de sacos de arroz. Nuestra mente tiene una tendencia natural al cálculo lineal cuando de lo que estaba hablando el astuto sabio era de cálculo exponencial. ¿Cuál es la cantidad real de arroz que tuvo (y que no pudo) pagar el rey? Pues mira, ve a INCIO, PROGRAMAS, ACCESORIOS y busca la CALCULADORA. Escribe 2, signo de multiplicación y el botón de “=” seis veces. Llegarás al número de granos de arroz que, exponencialmente, estaba pidiendo el sabio inventor del ajedrez: 128 granos. Sigue adelante y pulsa 8 veces más el signo “=” en la calculadora. Llegarás a 32.768 granos de arroz al completar la segunda fila de casillas del tablero de ajedrez. Esto ya empieza a ser una cantidad respetable, sin duda, pero iremos más allá y pulsaremos el “=” dieciséis veces más para completar el número de granos de arroz que tendría que pagar el rey con las cuatro primeras filas del tablero, o sea, la mitad. La cifra es nada más y nada menos que 2.147.483.648 granos de arroz. ¿Y cuál es el total de granos de arroz con el tablero completo? Pulsa 32 veces en el “=” y obtendrás la cifra. Lo que pidió el sabio y aceptó pagar el rey fue la cantidad de 9.223.372.036.854.775.808 granos de arroz. Dicho de una manera comprensible y redondeando, el rey debería pagar todo el arroz que produce en mundo en mil años.

Los más listos de la clase se habrán dado cuenta que existe un extraña relación entre sus ordenadores y el cálculo de los granos de arroz. La primera celda tenía el valor de 1 grano de arroz, 2 la segunda, 4 la tercera, 8 la quinta, 16 la sexta, 32, 64, 128, 256, 512, 1024, etc… ¿Alguien recuerda la Nintendo 64? ¿Quién no ha tenido un pendrive de 128Mb? ¿Qué capacidad tiene la memoria de tu cámara digital: 512Mb, 1024Mb tal vez? Efectivamente, el cálculo exponencial, en concreto el Base2, es el sistema métrico utilizado por los componentes electrónicos (0=apagado, 1=encendido) y, por ende, en los ordenadores. Por supuesto, este modelo binario tiene su reflejo en la forma de programar aplicaciones informáticas (como los Blables) así que, ¡pregunta para cum laude!: ¿sabrías intuir cuál es el valor máximo que puede coger una variable definida como entero en un entorno .NET de 64 bits? A ver si lo adivinas (solución)